ESCUCHAR ENTREVISTA A AMPARO MEDINA EN COPE (10min)

En los últimos años, la cultura de la vida está sufriendo numerosos ataques. Por ejemplo aquí, en nuestro país, la aprobación de la ley de la eutanasia o, más recientemente, la del aborto, junto a la ley trans, están limitando el derecho a la vida…
Pero esto no es algo exclusivo de España. Los ataques a la vida están sucediendo en todos los países del mundo. Por ejemplo en Ecuador, como ha explicado Amparo Medina, presidenta de la Red Provida en ese país. Durante un tiempo, participó en varias iniciativas que atentaban contra la vida, hasta que fue consciente de lo que estaba haciendo. Ha explicado que «tanto la política de izquierda como la política abortista o LGTBI tienen muchísima relación. Una de las primeras metas de la revolución socialista es que la mujer sea obrera. De hecho, el primer país que legalizó el aborto fue Rusia, porque vio a la mujer como mano de obra y, si es madre, no sirve para trabajar. El aborto la convierte en mucho más productiva para la Revolución».
«Luego, se ha legalizado en más países y, desde que se aprobó, hace 70 años, hasta la actualidad, se calcula que se han realizado un billón de abortos legales en el mundo. Se dan cuenta de que es insostenible y se pasa a la revolución sexual. Y el aborto se convierte en una política de salud para el control natal, donde la mujer es la primera víctima, porque el hombre no era capaz de usar anticonceptivos. Recordemos que las mujeres somos fértiles doce horas al mes, y el 98 % de los anticonceptivos son para las mujeres, cuando el hombre es fértil desde su primera eyaculación o polución nocturna, entre los 10 y los 12 años, 365 días del año, los 7 días de la semana, 24 horas al día, hasta el día en el que muere. Y solo tienen 2 anticonceptivos y contraceptivos: la vasectomía y el preservativo», señala la activista provida.
«El problema es que la mujer ha sido utilizada como un objeto sexual, porque a quien ha beneficiado el aborto y la contracepción es al hombre, para poderla usar sexualmente cuando él quiera, como él quiera y cuando quiera. Se ha librado de todos los daños de la contracepción y, además, no asume la responsabilidad de la paternidad. Al haberle dicho que haga lo que le da la gana, deja sola a la mujer. La mayoría de las mujeres que van a los abortorios lo hacen por el abandono del varón«, apunta Amparo Medina.
Artículo completo en https://accesible.cope.es/programas/mediodia-cope/noticias/amparo-medina-anticoncepcion-salud-sexual-reproductiva-aborto-son-negocio-sangre-20230522_2722089







